viernes, 9 de abril de 2010

Remedios Naturales

Los que tenemos niños, bien sabemos que a veces nos pueden venir a casa con un habitante: los piojos, esos asquerosos bicharracos; aunque no lo acabo de entender, pues hoy en día las medidas de higiene, en cuanto a calidad y cantidad creo que son mejores que las de antes; pero aún así habitan en la cabeza de algún que otro niño e incluso de mayores.
Ayer mi hijo vino con invitados en su cabeza y como no tenía en ese momento en casa uno de los múltiples líquidos que se compran en la farmacia, me fuí a Internet a ver si encontraba algún remedio para matar a esos bichos.
Entre otros, encontré el vinagre; en fin, no sabéis qué esfuerzo tuve que hacer: yo odio el vinagre, tanto su olor como su sabor; además debo de tener un olfato especial para olerlo, pues aún en cantidades muy mínimas, sé cuano se le añade a alguna comida, como las ensaladas y no soy capaz de comer nada que tenga vinagre. Así que realmente tuve que hacer un gran esfuerzo.
El caso es que en un plato hondo añadí vinagre y también azucar y luego mojé la cabeza de la criatura con esa mezcla, le pasé el famoso peine de los piojos y le puse un gorro de ducha, así lo dejé cerca de media hora; posteriormente le volví a pasar el peine y le lavé la cabeza con su champú habitual al que le añadí unas gotas de aceite esencial de árbol de té.
Esta mañana cuando le hemos mirado no tenía ni un bicharraco, nada de nada el pelo limpio. Le volveré a mirar de noche a ver si es cierto que le hizo efecto al 100%, pues los liquidos que se compran en farmacias aún en días posteriores siempre queda algo, aquí nada de nada. Ya os contaré.
Lo que sí he observado, es que los aceites esenciales son una maravilla; así como el aceite esencial de lavanda combina con casi todos los demás aceites; el de árbol de té también tiene muchísimas propiedades, aparte de tal vez la mas conocida que es el acné.

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