lunes, 3 de octubre de 2011

Armonia

Quiero dejaros esta entrada que copio literalmente del blog Frases para cambiar vidas de Ignacio Novo, este blog lo encontré en otro (no me acuerdo en donde) y tiene reflexiones muy interesantes que nos pueden ayudar. Os aconsejo el blog.

"El que vive en armonía consigo mismo, vive en armonía con el Universo". Autor: Marco Aurelio Nunca sabemos lo que la gente está pensando, ya no digo sintiendo y, por lo general, cuando te encuentras con otros y les preguntas con interés y sensibilidad: "¿Hay algo mal?", la respuesta invariablemente es: "No, nada."

Aceptamos este convencionalismo, porque es más fácil aceptar una respuesta sin compromiso, que excavar en busca de la verdad. Así, la gente sonríe, cuando quiere llorar; ríe, cuando quiere gritar y grita, cuando quiere morir. Fingen que todo está bien, porque es mucho más terrible enfrentarse a la verdad.

La vida no es siempre perfecta. Más bien, nunca es perfecta. Por eso, a veces hemos de gritar y hemos de llorar. Nos enfadaremos y nos entristeceremos, y será mejor que lo hagamos así, porque la contención permanente suele quebrar hasta el corazón más resistente. No podemos escondernos, y lo sabemos, detrás de una helada sonrisa de “Todo va bien”. Estar mal es un derecho y nos vendría bien comunicarlo de vez en cuando para que los demás supieran a qué atenerse.

Y hay veces que la tristeza llega sin una causa plausible. Sin pretenderla, por supuesto, pero también sin entenderla. Y este es el peor de los escenarios posibles: la tristeza sin razón. “Que no sabemos lo que nos pasa, eso es lo que nos pasa”, decía Ortega y Gasset. Mal remedio podemos hallar a aquello que no sabemos qué lo origina.

El camino para encontrar la paz interior es tan difícil, o tan simple, como queramos hacerlo. Pasa por la aceptación de uno mismo, liberándonos por completo de nuestros complejos y abriéndonos a la vida y a sus múltiples altibajos. Más que a una noria, la vida se asemeja a una montaña rusa. Subiremos tantas veces como bajemos y en ocasiones daremos piruetas increíbles que nos dejarán al borde del vomito. Pero una vez terminado el viaje, concluiremos que ha sido fantástico.

La armonía proviene de escuchar nuestra voz; no la que sacamos a relucir, más menos entonada o más más o menos engolada y que los demás oyen, sino aquella que solo nosotros somos capaces de oír. Cada vez que no sigamos nuestra ‘guía interna’ sentiremos una pérdida de energía y con ella una sensación de falta de vida.

Tu voz interior podría estar tratando de despertar en ti una multitud de efectos. Podemos ser, por ejemplo, conscientes de la insatisfacción y del aburrimiento y de que necesitamos un cambio. Y esa voz nos lo recuerda a cada momento. Pero apagamos su expresión, porque es demasiado sincera y nos amarga reconocer que quizá tiene toda la razón.
No hay problema. Esto es lo habitual. Cada uno se precipita en otro lugar o hacia el futuro, porque nadie quiere enfrentarse a uno mismo.


Reflexión final: llega un momento en la vida, cuando el mundo se calla y lo único que queda es tu propio corazón. Así que más vale aprender a conocer su sonido. De lo contrario, nunca vas a entender lo que te está diciendo.










7 comentarios:

  1. Hola Ana: Esta entrada me ha encantado y me ha hecho pensar en la realidad de lo que relata. Se lo he enviado a mis amigas para saber su impresión. Besos

    ResponderEliminar
  2. Este texto me ha tocado muy hondo, Ana, porque soy de esas personas que se lo guardan todo, que no dicen si están mal o tristes, y estoy trabajando en ello, así que ya te imaginas cuántom me has dejado reflexionando.

    Gracias por subirlo, un abrazote, y que tengas muy linda semana.

    Aglaia.

    ResponderEliminar
  3. ....*☆.¸.☆*'
    ....*☆.@@ ☆*'
    .*☆.@@@@☆*'
    ....@@@@@@
    ...☆*@@@@`*☆.¸¸
    .......\\\||///.
    ........\\||//.
    .........ƸӜƷ.
    ..........\|/..♥
    ...........V....

    ResponderEliminar
  4. No siempre tenemos coraje para callar y escuchar lo que dice nuestra propia voz, de ese modo no resolvemos nuestros conflictos y ni tan siquiera sabemos qué es lo que nos sucede o lo qué queremos, es muy conveniente practicar la meditación y escuchar nuestra voz interior para poder aspirar a la armonía.

    Besos, Ana.

    ResponderEliminar
  5. Muy bien expresado amiga, las palabras muy bien elegidas y sí, el latir del corazón es lo más importante... qué gran verdad!!
    Muchos besos amiga.

    ResponderEliminar
  6. Hola Ana María!!!Tanto tiempo sin escribirte y no pude concretar el contacto deseado contigo en mi viaje.....estuve sólo de abuela fulltime! Qué de cosas y novedades lindas! Te felicito por estar en artesanum! Y como siempre valoro tus creaciones...Lo del corazón,todo pasa por allí!!! Los latidos son nuestro ritmo y así nos manifestamos, unos mas atentos que otros..- lo escencial es sentirlos!Besos!!Gloria.

    ResponderEliminar
  7. Lo peor es cuando sientes esa tristeza sin razón, depresión porque tu vida falla en algo y no te satisface. Yo no la he sentido gracias a Dios, pero no me gustaría nada sentirme así. Cuando he estado depre sabía la razón y también lo he pasado mal, y cuando la gente me preguntaba ¿qué tal?, no quería mentir y decir "bien", así que decía: "¿Y qué tal tú???" y por lo menos no se enteraban.....
    Besitos

    ResponderEliminar