lunes, 7 de septiembre de 2015

Las Mantecas: I Manteca de Karité

Voy a poner en estos días tres entradas acerca de las Mantecas que utilizo para elaborar mis jabones, hasta ahora utilizaba la manteca de karité y la manteca de cacao, pero este verano he utilizado también la manteca de mango en un jabón y espero que se quede ya como las otras dos.

Su origen proviene de África: Costa de Marfil, Sudan, Burkina Faso y y Mali.

La manteca de karité se obtiene del prensado de las nueces del árbol del karité (árbol de la mantequilla).
El árbol da sus primeros frutos (llamados nueces dentro de las cuales existe una almendra de cáscara fina) tras 15 años aunque se considera que llega a edad adulta pasados los 30 años y puede llegar a vivir hasta 3 siglos, se encuentra en estado salvaje y es considerado sagrado. Solo se recogen los frutos que caen al suelo y lo hacen solo las mujeres.

La recogida de las nueces y la fabricación de mantequilla de karité es una actividad que da trabajo a muchas mujeres del África Occidental. Sólo en Burkina Faso se dedican a esta actividad entre 300.000 y 400.000 mujeres. La elaboración empieza con la recogida y el lavado de las almendras. A continuación se trituran, se tuestan y se pasan por un molino para obtener una pasta marrón muy líquida. Ésta se bate a mano para que se separe la mantequilla del resto de componentes en la superficie del líquido. La mantequilla resultante se lleva a ebullición y se filtra varias veces para separar las impurezas hasta que se consigue un producto limpio de color miel.



Arbol del karité


Usos de la manteca de karité: Se utiliza para hacer cremas, jabones, bálsamos, etc.
Jabón de Manteca de Karité

Propiedades cosméticas: Las pieles secas y deshidratadas agradecen su poder emoliente, suaviza y da elasticidad a la piel, tiene propiedades regeneradoras, la piel estropeada renace.
Al ser tal cual una manteca con un mínimo que se utilice cumple sus funciones: se coge con la mano y al frotar con la temperatura corporal y al friccionar la manteca se va ablandando para poder usarla: codos, talones agrietados, labios secos y con grietas lo agradecen.
En caso de tener el pelo seco también puede ser útil usándola como una mascarilla dejándola actuar 20/30 minutos y envolver el cabello con una toalla húmeda, posteriormente lavar el pelo.
También actúa contra las quemaduras solares e incluso las quemaduras que se producen en la cocina pues ayuda a bajar la inflamación.

Como veis es un producto totalmente natural, aunque no por ello hay que dejar de tener prudencia pues la manteca de karité tiene un contenido muy pequeño de latex natural, por lo que las personas que son alérgicas al latex deben que hacerse una prueba antes de usarla por si les produce reacción.

Espero que os guste esta entrada, en la próxima trataré sobre la manteca de cacao.

1 comentario:

  1. Hola Ana, me encanta la manteca de karité, a veces con el clima que tenemos por aquí se sufre mucho con los labios secos y me sirve de muchísima ayuda, gracias por compartir tus conocimientos.

    Besos.

    ResponderEliminar